Reducir los tiempos de espera de los camiones en los accesos portuarios no es solo una cuestión de agilidad. También tiene un importante impacto económico. Un reciente informe estima que recortar en apenas una hora estas esperas podría liberar más de 400 millones de euros anuales para la economía española.
El tiempo también es un factor clave en la eficiencia del transporte de mercancías. Y cuando un vehículo permanece parado esperando para acceder, cargar o continuar su recorrido, las consecuencias terminan trasladándose al conjunto de la cadena logística.
Así lo pone de manifiesto el informe Cómo reforzar el papel de los puertos españoles en la cadena logística, elaborado por Ocean Capital Partners (OCP), que estima que reducir en una hora la espera media de los camiones en los accesos portuarios permitiría liberar más de 400 millones de euros al año para la economía española.
Una cifra que evidencia hasta qué punto los tiempos improductivos pueden repercutir en los costes logísticos, los tiempos de tránsito y, en última instancia, en la competitividad de las empresas.
Más de 550 millones de toneladas pasan por los puertos españoles
Los puertos desempeñan un papel fundamental dentro de la cadena de suministro. Por las instalaciones portuarias españolas pasan anualmente más de 550 millones de toneladas de mercancías, lo que convierte su conexión con el transporte terrestre en un elemento esencial para garantizar la fluidez del sistema.
El informe advierte de que buena parte de la presión logística ya no se concentra únicamente en los muelles, sino también en los accesos por carretera y ferrocarril y en las terminales interiores.
Puertos con un elevado volumen de actividad como Algeciras, Valencia o Barcelona son algunos de los enclaves donde esta presión puede hacerse especialmente visible.
Un camión parado también genera costes
Para las empresas de transporte, los tiempos de espera tienen consecuencias que van mucho más allá de un simple retraso.
Una hora adicional puede afectar a la planificación de una ruta, los tiempos de conducción, la utilización de los vehículos, la coordinación de las siguientes operaciones y el cumplimiento de los horarios previstos.
Por eso, mejorar la eficiencia logística no depende exclusivamente de disponer de vehículos preparados o de una correcta planificación de las rutas. También requiere que los distintos puntos que forman parte de la cadena funcionen de manera coordinada.
El propio estudio plantea la necesidad de medir los principales cuellos de botella a través de indicadores como los tiempos de espera de los camiones, la permanencia de las mercancías o la regularidad del transporte ferroviario.
Digitalización y coordinación para anticipar las congestiones
Entre las soluciones propuestas destaca una mayor coordinación entre los diferentes agentes que intervienen en las operaciones portuarias. También se señala el potencial de las herramientas digitales y de la información compartida para avanzar hacia una gestión más predictiva: anticipar posibles situaciones de congestión, ordenar los accesos y asignar ventanas operativas con mayor antelación.
La eficiencia, por tanto, no consiste únicamente en recorrer una ruta en el menor tiempo posible. Empieza mucho antes, con planificación, información y coordinación entre todos los actores que intervienen en el movimiento de una mercancía.
La importancia de la eficiencia en el transporte frigorífico
Esta previsibilidad adquiere especial relevancia cuando hablamos de mercancías que requieren unas condiciones determinadas durante su transporte.
En el transporte frigorífico, la planificación de los tiempos, la coordinación entre los distintos puntos de la cadena logística y el mantenimiento de las condiciones adecuadas durante todo el recorrido forman parte de una misma operación.
Reducir esperas innecesarias y mejorar la fluidez de los accesos contribuye a optimizar los recursos y facilita una planificación más eficiente de cada servicio.
En Frío Guerrero conocemos la importancia de cada una de estas variables. Porque detrás de una entrega no están únicamente los kilómetros recorridos: también están la planificación, la coordinación y el trabajo necesario para conseguir que cada mercancía llegue a su destino en las condiciones y los tiempos previstos.
Y, como demuestra este informe, en transporte una hora puede marcar una diferencia mucho mayor de lo que parece.