El transporte internacional por carretera afronta desde julio de 2026 importantes cambios normativos que afectan tanto a los costes de explotación como a la operativa diaria de las empresas del sector.
Las nuevas medidas se centran en los sistemas de peaje y en la digitalización del control de los tiempos de conducción.
1. Nuevo peaje por kilómetros en Países Bajos
Desde el 1 de julio, Países Bajos sustituye la euroviñeta por un sistema de peaje basado en los kilómetros recorridos. La tarifa se calculará en función de la masa máxima autorizada del vehículo y de sus emisiones de CO₂. Esta modificación obliga a las empresas de transporte a comprobar que sus dispositivos de peaje estén correctamente configurados para evitar incidencias, errores en la facturación o posibles sanciones.
2. Bélgica incorpora el CO₂ al cálculo del peaje
La región belga de Flandes también ha actualizado su sistema de peajes incorporando un criterio medioambiental. Los vehículos se clasificarán según sus emisiones de CO₂, de modo que aquellos con menores emisiones podrán beneficiarse de tarifas más reducidas. Para ello, será fundamental que la documentación técnica de cada vehículo esté actualizada y refleje correctamente sus características.
3. Tacógrafo inteligente obligatorio para vehículos ligeros
Otra de las novedades afecta a los vehículos de entre 2,5 y 3,5 toneladas dedicados al transporte internacional de mercancías. Desde julio deben incorporar, salvo las excepciones previstas por la normativa, un tacógrafo inteligente de segunda generación (G2V2). Además de la instalación del dispositivo, las empresas deberán cumplir con las obligaciones relacionadas con la gestión de datos, tarjetas de conductor, tiempos de conducción y descanso, así como las revisiones periódicas exigidas por la normativa europea.
Prepararse para evitar costes y sanciones
La entrada en vigor de estas medidas hace recomendable revisar el estado de la flota antes de realizar transporte internacional. Verificar la correcta configuración de los sistemas de peaje, mantener actualizada la documentación de los vehículos y adaptar los equipos de registro permitirá reducir riesgos, evitar sanciones y garantizar una mayor eficiencia en las operaciones.