El sector reclama más facilidades para adaptarse a las nuevas obligaciones tecnológicas y administrativas, especialmente para las pequeñas empresas y los transportistas autónomos.
La digitalización del transporte de mercancías por carretera continúa avanzando, pero su implantación también supone importantes desafíos para las empresas. La adaptación a nuevas normativas, la incorporación de herramientas tecnológicas y la formación de los equipos requieren tiempo, recursos e inversiones que no todas las compañías pueden afrontar en las mismas condiciones.
Esta ha sido una de las principales cuestiones abordadas en la Jornada Técnica sobre Digitalización del Transporte, organizada por la federación empresarial Pymetrans el pasado 23 de octubre en Zaragoza.
Durante el encuentro, representantes del sector han reclamado que la modernización del transporte vaya acompañada de medidas que faciliten la adaptación de las empresas, especialmente de las pymes y los profesionales autónomos, evitando que las nuevas exigencias se traduzcan en mayores cargas económicas y burocráticas.
El DeCA, un ejemplo de los nuevos desafíos
Entre los cambios normativos más recientes destaca la obligatoriedad del Documento Electrónico de Control Administrativo (DeCA), que entró en vigor el pasado 5 de octubre para los transportes sujetos a esta exigencia.
Esta medida supone un nuevo paso en la digitalización del sector, pero también obliga a adaptar procedimientos de gestión documental y a familiarizarse con nuevas herramientas.
Durante la jornada, el presidente de Pymetrans, José Antonio Moliner, recordó que cada nueva obligación implica dedicar recursos, tiempo y formación, y subrayó la necesidad de tener en cuenta las diferencias entre los pequeños transportistas y las grandes compañías.
Modernizar sin añadir más dificultades
La jornada también permitió analizar otras cuestiones relacionadas con la transformación del sector, como la conectividad de los vehículos industriales, la facturación electrónica, la seguridad jurídica y las ayudas públicas para impulsar la digitalización.
Los representantes empresariales coincidieron en la importancia de que las nuevas tecnologías se traduzcan en ventajas reales para el transporte, contribuyendo a simplificar los trámites y mejorar la gestión.
El desafío, por tanto, no consiste únicamente en incorporar herramientas digitales, sino en conseguir que su implantación sea accesible y útil para empresas de diferentes tamaños.
Una transformación que requiere tecnología, pero también formación, acompañamiento y procedimientos adaptados a la realidad del transporte por carretera.